Ejército funerario del príncipe proscrito Nefrahm

Para esta campaña, se recomienda (en forma de puntos de campaña), escribir una pequeña historia o crónica del ejército con el que jugaremos, de modo que aquí la teneis en este mensaje, o en versión PDF.

Según vayamos jugando partidas, iré subiendo las descripciones (con fotos, claro) y hojas de ejército de las partidas (por lo menos de las mias, claro).

Ejército funerario del príncipe proscrito Nefrahm

El príncipe Nefrahm era el segundo en la línea de sucesión de su padre el Rey Admiramón II; su hermano y primer sucesor al trono (en vida) Admiramón III siempre se comportó de manera muy egoísta hacia su hermano, pero nunca ante los ojos de su padre.

Cuando este murió, el nuevo heredero discutió con su hermano Nefrahm y por miedo a ser destronado le intentó mandar a la periferia del reino a combatir con ladrones y otros bandidos, en la reyerta su madre apareció y se interpuso intentando hacer entrar en razón a su hijo, pero en un arrebato, este (Admiramón III) acabó accidentalmente con la vida de su madre.

Ante los gritos de pelea en las habitaciones reales, los guardias de palacio acudieron prestos a socorrerles, en un rápido reflejo, Admiramón III aprovechó la confusión de la escena para incriminar a su hermano, el cual al darse cuenta que tenía todo en contra, y que su palabra no pesaría nada, dado que su hermano era el nuevo rey!

Finalmente Nefrahm huyó de la capital con un pequeño grupo de guardias leales que no creyeron “la versión oficial” del asesinato de la madre del rey.

En vida Nefrahm se dedicó a acoger a todo aquel proscrito que su hermano injustamente lo hubiera condenado, y en venganza se dedicó a sabotear cualquier abuso de poder que este intentaba.

A su muerte, un antiguo sacerdote funerario, consejero del difunto Admiramón II, se encargó de que los restos del príncipe proscrito se trataran como una persona de la familia real, y no como el vulgar ladrón y asesino que su hermano se empeñó en hacerle parecer ante la opinión pública.

Cuando Nefrahm despertó de su sueño eterno, este sencillamente pasó a defender su tierra ante las invasiones de los extranjeros, como tantos de su raza.

Cuando llegó a oídos de Nefrahm leyendas y algún que otro escrito del Cáliz de Sagunto, no dudó ni un segundo de que este objeto conseguiría desmarcarle como defensor del reino, de modo que al menos en su no-vida se le reconocería el mérito y podría limpiar su nombre, para dejar de aparecer como proscrito en los anales de la historia.

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